Alejandra Fernández Ferrari, creadora de Linos del Pacífico, creció entre el cuarto de costura, la lavandería y los elegantes salones del  hotel de sus abuelos en Mar del Plata. Los recuerdos de su infancia llevan los olores del jabón, el deslizamiento de las tijeras al cortar los lienzos y el ruido de las máquinas de coser. Maravillada por los “trapos” que más tarde veía cómo se transformaban en manteles, cortinas y cubrecamas, la pequeña Alejandra estuvo desde siempre tejiendo el Universo de Linos del Pacífico. 

Más tarde, su paso por una prestigiosa escuela de alta costura y sus años de arquitectura terminaron de afirmar su amor por los géneros y el diseño de interiores. Empezó confeccionando cortinas pero pronto descubrió que con todo lo que había aprendido en su infancia, en la escuela de costura y en la universidad de arquitectura había creado su propio mundo:  un mundo donde se sentía cómoda y segura de lo que hacía. 

 Bienvenidos a este universo: el Universo de Linos del Pacífico. Un universo donde todo se siente natural y armonioso. Donde el color, las texturas, las líneas, los materiales y las combinaciones buscan acariciar cada uno de nuestros sentidos. 

Nos llamamos “Linos del Pacífico" porque el lino es nuestra razón de ser y porque en un comienzo lo importábamos de Chile. Llevamos en nuestros nombre la inmensidad y la belleza del océano y esa paz que se siente al oír el mar. Por eso, aunque ya nuestros linos no vengan de allí y aunque ahora vendamos más que linos, nuestra esencia está intacta y siempre seremos Linos del Pacifico.